El ruido de los automóviles
pasando y una melancólica melodía, era lo que lo acompañaba esa noche. Una
cerveza barata a medio tomar descansaba sobre la mesa de trabajo, por la
ventana tenía la vista de la carretera principal, el hombre soltó un suspiro
volviendo su mirada hacia el interior de su habitación, miró alrededor buscando
algo que no estaba en casa y ni en su vida.
La pantalla de la
laptop era la única luz que iluminaba la habitación, la penumbra y pesadez lo
acompañaban. Tomó otro trago de la cerveza conteniendo por un momento el
líquido en la boca, deseando que aquel sabor amargo fuera más fuerte de la que
su propia vida se había convertido.
Volvió su vista hacia la pantalla de la
laptop, las gráficas y números se amontonaban en la pantalla, dejo caer su peso
sobre el respaldo de la costosa silla ergonómica que había adquirido sólo hace
unos meses atrás por “el bien de su
salud”, aunque no entendía por qué debía
cuidar de sí mismo, para él, su bienestar no era importante.