martes, 8 de septiembre de 2015

Soledad



El ruido de los automóviles pasando y una melancólica melodía, era lo que lo acompañaba esa noche. Una cerveza barata a medio tomar descansaba sobre la mesa de trabajo, por la ventana tenía la vista de la carretera principal, el hombre soltó un suspiro volviendo su mirada hacia el interior de su habitación, miró alrededor buscando algo que no estaba en casa y ni en su vida.

La pantalla de la laptop era la única luz que iluminaba la habitación, la penumbra y pesadez lo acompañaban. Tomó otro trago de la cerveza conteniendo por un momento el líquido en la boca, deseando que aquel sabor amargo fuera más fuerte de la que su propia vida se había convertido.

Volvió su vista hacia la pantalla de la laptop, las gráficas y números se  amontonaban en la pantalla, dejo caer su peso sobre el respaldo de la costosa silla ergonómica que había adquirido sólo hace unos meses atrás  por “el bien de su salud”, aunque no entendía  por qué debía cuidar de sí mismo, para él, su bienestar no era importante.