martes, 22 de octubre de 2013

Feliz Navidad

 


Camino por las   frías  calles viendo en cada tienda que paso esos malditos adornos navideños, con esas ofertas que les ponen, no entienden que no son ofertas, es mas, son más caros aun que el año pasado pero las personas no entienden eso y entran a comprarlos, “gente idiota” pienso al pasar, al ver como las personas comprar los adornos y algunos se pelean por los últimos que quedan, yo solo suspiro y continúo caminando en dirección a mi casa.

¿Por qué odio la navidad?, no solo la navidad sino todo el mes de diciembre, las personas se desviven comprando regalos para aquello que según aman, si supieran lo traicioneras que son las personas.


Por fin llego a mi casa, mis padres no se encuentran, mi madre de seguro se encuentra en su trabajo y mi padre estará como siempre con sus amigos tomando o jugando a puestas; aun no sé cómo es que mi madre aun lo soporta, si la ha golpeado desde que tengo memoria.  Antes yo no hacía nada porque era pequeño pero ahora me opongo que lo haga, me he ganado unas bofetadas y unos insultos por parte de mi padre.

A cualquiera le dolería que su padre lo insultara de la manera que me insulta el mío a mí, pero a mí ya no me importa realmente, yo no amo a mis  padres y mentiría si dijera que prefiero verlos vivos que muertos, realmente deseo con todas mis fuerzas ver muerto a mi padre y a veces a mi madre. Ya sufrí demasiado por su culpa y ya me he cansado por eso,

¿Qué si no tengo miedo de Dios?, para ser sincero ya ni creo en Dios ni en nada de eso.

Lo he pensado demasiado y solo veo una salida para esto y aunque es un poco exagerado lo prefiero a pasar una navidad como el año pasado.

Mi padre no estaba en casa pero eso no nos extrañaba, mi madre y yo comenzamos a celebrar nuestra “navidad”, con lo poco que teníamos , pero estábamos de alguna manera feliz; de pronto llego mi padre estaba demasiado tomado y realmente molesto porque había perdido mucho dinero en una apuesta, tiró todo lo que mi madre había cocinado y la abofeteo, yo me interpuse pero entonces me comenzó a golpear, cuando caí al piso me comenzó a patear hasta dejarme inconsciente, solo escuchaba a mi madre pidiendo que parara, pero solo eso pero no se interpuso ni llamo a la policía, desde ese momento también comencé a odiar a mi madre.

Cuando desperté mi madre también estaba muy golpeada, llamé a una ambulancia y estuvo en el  hospital más de una semana, en la cual mi padre no se apareció en la casa, cuando le pregunté a mi madre por qué no lo denunciaba ella solo me contestaba lo mismo

-Es tu padre hijo, no sabe lo que hace

-¡¿Qué no sabe que hace?!-grité-casi te mata y tu lo vas a permitir-ella solo comenzaba a llorar, odiaba que actuara de esa manera, así que solo la dejaba sola y me alejaba de ella.

Una vez fui a denunciar a mi padre, pero cuando el policía me dijo que no tenía demasiadas pruebas  le pedí a mi mamá que lo denunciara, ella solo me abofeteó y me insultó por ser un mal hijo

“Yo un mal hijo, ¿acaso el no es un mal padre?”-le grité, pero ella me volvió a bofetear

En ese instante me fui, ahora ya odiaba a mis padres más de lo que se podían imaginar, hoy todo se terminaría, hoy mi sufrimiento se terminaría, porque hoy íbamos a celebrar una “feliz navidad”

Mi madre llegó temprano preparó de comer  me llamo, como todos los años me pidió disculpas por la forma de celebrar la navidad, yo le dije que no importaba, comimos y ella se fue a dormir temprano, al poco rato mi padre llego muy tomado pero feliz porque había ganado una gran apuesta, solo me abrazó.

-Feliz navidad  hijo-me dijo desprendiendo ese desagradable aroma a alcohol
-Feliz navidad padre-le dije, “si esta si será una feliz navidad”, pensé y no pude evitar sonreír

Él se fue a dormir, y yo me puse a cerrar todas las ventanas y puertas, después me dirigí a la cocina y encendí la estufa haciendo que solo se escapara el gas, fui a la sala y espere algunos minutos, mis padres estaban completamente dormidos, no despertarían aunque toda la casa oliera a gas.

De nuevo caminé hacia la cocina tomé los cerillos encontrados en la mesa

-Feliz navidad-dije antes de  encender un cerillo.

Mientras todos celebraban la navidad, algunos felices otros no tanto, se pudo escuchar a lo lejos una gran explosión, la casa de aquella disfuncional familia estaba llena en llamas, los vecinos llamaron a los bomberos y trataron de apagar ellos mismos el fuego pero era imposible.

La casa estaba completamente en llamas y  dentro todos sus ocupantes habían muerto calcinados completamente.

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