Yo conocí a un hermoso ángel, piel de seda blanca
Él ángel que vi, tenía los ojos de color avellana
Mi ángel tenía el cabello de un dulce color castaño
El pequeño era demasiado hermoso para nosotros.
El ángel que yo conocí nunca emitió un sonido de su boca
Pero me enseñó a expresarme sin necesidad de palabras
Él jamás extendió su mano para tocarme
En cambió me ilustró a sentir sin menester de palpar.
Mi pequeño ángel se ha ido de la misma manera que llegó
Sin emitir palabras, limpio, puro y pequeño
El bello ángel nos dejó de pronto sin aviso alguno
Sin necesidad de alas emprendió su vuelo.
Mi mente entiende su partida pero mi corazón se estruja
La encrucijada de sentimientos es cruel y me confunde
Pero seré feliz porque mi ángel está en su hogar de nuevo
Aunque esa es la parte más difícil de dejarlo ir.
Mi pequeño ángel ahora ha cumplido su misión
Me quedaré con la enseñanza que transmitió
No sólo a mí sino a todo aquel que lo conoció
“Gracias” son las palabras que te dedicamos hoy.
Aprendí que los milagros no siempre son sobre grandes cosas
Porque el ángel era pequeño, y su respirar era un milagro
Pequeños milagros son los ángeles que hay en este mundo
Así como mi ángel, nos enseñaran lo que es vivir.
Cuando vuelva a ver al ángel me sorprenderá
Por primera vez escucharé su bella voz y su risa celestial
Por primera vez él podrá extender su mano hacia mí
Y me dará una grata bienvenida a su hogar.
Pero lo que más feliz me hará de verlo de nuevo
Será el ver abrazar a su madre, por primera vez
Escuchar aquella palabra de dos silabas y mucho significado
Y entonces el milagro más grande de todos, realidad será.

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