martes, 22 de octubre de 2013

Vuelve Pronto



Hoy lo volviste a hacer, como si yo no te importara me dejaste esperando toda la noche, sufriendo, rogándole a Dios por que llegaras, pero ni aun así te atreviste a llegar temprano.

Llegaste tarde como siempre, y yo ya sin fuerzas para reclamar tu tardanza, me entregué completamente a ti, mientras tú disfrutabas de mi sufrimiento.

Al día siguiente la alarma del despertador me alejó de ti, aunque tú no me querías dejar ir y yo no me quería despegar de ti, pero la alarma era insistente y tú sin previo aviso te fuiste sintiéndote ofendido ante su constante timbrado, dejándome un poco mareada y confundida. 

Sin ninguna oportunidad de poder pedir que te quedarás un poco más.


En la escuela simplemente no puedo poner atención en clases, ya que tú estabas ahí, no podía dejar de pensar en ti y mi cuerpo pedía a gritos que me tomaras, mientras yo luchaba por no dejarte ganar.

 -“¡no!, ¡esta vez no!” –Repito una y otra vez intentando no caer en ti, pero es imposible, porque siempre termino rendida ante ti.

 Te apareces sin darme cuenta; mi cuerpo es débil y tú lo sabes y sigues jugando, sin que yo pueda hacer nada. Porque te necesito tanto que no puedo resistirme a ti, y por ello es que siempre terminas burlándote de mí.

Cuando llego a casa, estas esperándome, provocando que me desespere.

 -“¡¿Sabes lo cansado que es para mí esto?!” –Te recrimino buscando que me respondas, pero solo pareciera que estoy loca porque no hay respuesta y termino siempre por responderme yo misma.

-No, no lo sabes

Te burlas de mí, y yo sigo cayendo en tu tonto juego. Pero es que sin ti yo no puedo vivir, y eso lo sabes muy bien, y como si nada hubiera ocurrido la noche anterior, me dejo caer en tus brazos para así olvidar lo cansado de la noche anterior, pero solo es por un momento en la tarde, porque sé que me dejarás.

Al anochecer, me vuelves a hacer lo mismo, me dejas esperando, durante horas.

-“¡Ya no lo puedo soportar!, ¡te lo pido por favor, regresa pronto!, y protégeme con tus brazos y no me dejes ir, quédate conmigo”-Te llamo de nuevo con desesperación

Pero eres malvado, no sé qué fue lo que te hice para que me hagas esto, porque sinceramente ya no puedo seguir de esta manera, mi vida está llegando a su fin por tu culpa, pero a ti no te interesa. Aun cuando mi cara y cuerpo se vuelvan demacrados por tu ausencia no parece interesarte en lo más mínimo. No importa que te diga que te necesite, porque te harás el desentendido.

En cambio el maldito insomnio, llega puntual todas las noches y se aferra a mí como si me fuera a escapar, me asfixia y roba mi vitalidad, dejándome solo con mi demacrada existencia, y aunque quiera alejarme de él, se aferra más a mí, hasta el momento en el que tú te dignas a llegar y a desaparecerlo.

Y de nuevo solo poder hundirme en tus brazos Morfeo, mi amado y odiado Morfeo que como siempre no llega y yo solo puedo pedir a gritos por la noche…

-¡POR FAVOR, LLEGA PRONTO HOY! 



No hay comentarios:

Publicar un comentario